De 50.000 móviles (cerca de 3,5 toneladas de estos aparatos sin batería) se pueden sacar aproximadamente unos 350 kilos de cobre, unos 400 gramos de paladio, unos diez kilos de plata o un kilo de oro. Un kilo de oro como el del lingote de la foto, que está valorado en más de 40.000 euros.
o hay muchas empresas en el mundo capaces de recuperar parte de estos materiales de entre la basura electrónica con una alta pureza. Una de las más importantes es Umicore, líder mundial en el reciclaje de metales preciosos. En su planta de Hoboken (Bélgica) tratan más de 300.000 toneladas anuales de 200 tipos distintos de residuos, recuperando 17 metales diferentes: oro, plata, platino, indio, cobalto… Aquí sí dan datos concretos. Son especialistas en explotar las nuevas minas modernas, las de los residuos. En el caso del oro, con una pureza del 99,99%.
¿Qué pasa con el niobio o el tántalo (señalados por el fuerte impacto de la explotación de coltán en países africanos)? “El tántalo se encuentra en algunos componentes muy específicos y en cantidades realmente reducidas, no podemos recuperarlo”. ¿Qué pasa con el litio de la batería de litio-ion, uno de los elementos clave para el desarrollo del coche eléctrico? “Técnicamente, lo podemos recuperar, no es un problema, pero económicamente no tiene ningún sentido”.
Hay otro grupo de metales de los residuos electrónicos que tampoco se recuperan hoy en día: las llamadas tierras raras. se han convertido en una pieza estratégica clave por concentrarse hoy en día su explotación casi enteramente en China. En este caso, es el grupo Rhodia uno de los que más está avanzando en su recuperación.
En España, los índices de recuperación de aparatos eléctricos y electrónicos son todavía bajos. Tampoco ayuda las irregularidades detectadas en este sector específico de los residuos, ni la falta de transparencia de lo que ocurre con algunos materiales.