Publicaciones etiquetadas como izquierda

Publicado hace 1 año
Los demócratas quieren extender las actuales ventajas fiscales a toda la población excepto a aquellas familias con ingresos superiores a los 250.000 dólares anuales. Los republicanos no aceptan esa excepción. Para ambos, este es un punto crucial. Los republicanos querrían también asegurarse de que no se suben impuestos a las herencias millonarias, como pretende el presidente. Los demócratas, por su parte, tampoco ven con buenos ojos un acuerdo sobre impuestos que no incluya la continuación de los subsidios a los parados –dos millones de personas los perderán a partir de este lunes- y de las contribuciones públicas a las ayudas sanitaria a los pensionistas, Medicare –el estado dejará de pagar un 27% de sus aportaciones a los médicos y muchos pueden retirarse del programa, dejando a millones de personas sin asistencia-.

¿Que no hay diferencia entre izquierda y derecha? ¿QUE NO HAY DIFERENCIA ENTRE IZQUIERDA Y DERECHA?

>:((((((((((((((((((((((((((

Obama advierte de que la economía de EE UU sufrirá “un grave daño” | Internacional | EL PAÍS

Publicado hace 4 años

Consumers are still overindebted, and it will take years of curtailed spending before households are back on a sustainable path.

Banks in this country are not lending to small businesses and banks elsewhere have huge write-downs to endure. The psychological war between business and the Obama administration also is taking a toll. Business types think the administration is stuffed with clueless professors. Some administration officials think corporate honchos are free-market hypocrites prowling for corporate welfare.

What we have is not just a cycle but a condition.

Politically, this period could be akin to the late-1970s. Economic anxiety could produce good and bad ideological effusions. As the economy stutters, people will ask fundamental questions about the nature of our political-economic structures and come up with grand proposals to revive growth. The electorate could shift in ways hard to imagine.

70 percent of Americans embraces this free-market and entrepreneurial vision of their country. But 30 percent prefers a more government-centric, European-style vision. The battle is between the 70 percent, trying to reclaim the country, and the 30 percent, which is now expanding the federal role on an array of fronts.

Publicado hace 4 años

Left vs Right: A view of the political Spectrum (by mkandlez)

¿Que no hay diferencias entre derechas e izquierdas? Joder que no… 

Publicado hace 4 años

si nos detenemos en la acción de gobierno, las diferencias entre izquierda y derecha siguen siendo relevantes. Incluso en escenarios tan adversos como la Europa de los 90, donde los Gobiernos estaban limitados por el Tratado de Maastricht y la crisis económica, las diferencias en el gasto público siguieron siendo relevantes. Los partidos progresistas hicieron mayores esfuerzos en inversión de capital fijo y humano que los Gobiernos conservadores. Es decir, las políticas de ajuste son bastante distintas si las lleva a cabo la izquierda que si las implanta la derecha.

La realidad ha cambiado y eso le va a exigir enfrentarse al futuro con un nuevo relato. Muchos de estos cambios no son propios de un solo país, sino que son compartidos por las democracias desarrolladas.

El primero de ellos es político. Una izquierda que aspire a defender a los ciudadanos no puede permitir que las democracias sean cada vez menos democráticas. Un ejemplo de este retroceso es la creación de instituciones contramayoritarias. Estas se caracterizan por tener un “dudoso” origen democrático, puesto que sus miembros no son elegidos directamente por los ciudadanos. Además, sus integrantes tienen un mandato temporal superior al de los políticos que les eligieron, con el fin de que no respondan a los ciclos políticos. Estas instituciones son muy influyentes en nuestras vidas y deciden cosas tan importantes como la política monetaria en el caso de los bancos centrales, la legalidad en el del Tribunal Supremo o la constitucionalidad de nuestras leyes en el del tribunal correspondiente. La izquierda debería aspirar a limitar el poder de estas instituciones y, en la medida de que fuese posible, reforzar el poder de los Parlamentos.

Y esto nos conduce al segundo reto: la gestión de la economía. Deberíamos caminar hacia un modelo de desarrollo económico que no se reduzca a un juego de suma cero, donde lo que unos ganan, los otros lo pierden -por ejemplo, en eso consisten las operaciones financieras en corto y a la baja-. Para ello debería diseñarse un sistema de incentivos que penalice los malos comportamientos, por ejemplo con una tasa impositiva sobre movimientos especulativos, y premie los buenos. Además, es necesario controlar a los controladores. ¿Por qué no otorgar calificaciones a las agencias de calificación?

El tercer y último reto se enmarca en la sociedad. Los parámetros sobre los que se construyó el Estado de bienestar han cambiado. Los ingresos no son infinitos y, como se ha señalado, entre los rasgos definitorios de la izquierda está su mayor preocupación por el gasto productivo -capital físico y humano-. Por lo tanto, no puede destinar todo el gasto público a política social. En primer lugar, primar los componentes redistributivos de la política social frente aquellos que son regresivos. Es decir, no todo gasto social transfiere renta hacia las clases bajas y, en algunas políticas, las clases altas son mucho más beneficiadas -el gasto en educación superior, por ejemplo-. En segundo lugar, es un cambio de filosofía. El futuro Estado de bienestar debería tratar de adelantarse a los problemas sociales y preparar más que reparar.

Como ha hecho siempre, cuando la realidad cambia, la izquierda también cambia.

Publicado hace 4 años

El Gobierno va acumulando días sin decidir cómo se concreta el aumento de la fiscalidad de los que más tienen -cuando a la vista están figuras escandalosas como la Sicav- y, en cambio, no ha vacilado en apretar las clavijas a los pensionistas. Es un error por triple motivo: porque es una decisión manifiestamente injusta; porque dilapida el capital acumulado por el PSOE como garante de los derechos sociales de los ciudadanos; y porque ha dado a la oposición la coartada que necesitaba para negarse a votar el ajuste.

Para mayor vergüenza, esta imposición ha llegado con Zapatero como presidente semestral de la Unión Europea: es decir, que el que formalmente manda en Europa ha sido obligado a hacer un plan de ajuste por quienes mandan de verdad. Sabemos perfectamente que él no hubiese querido hacer este cambio. Pero lo ha hecho. Y lo ha hecho sin siquiera darse un margen de autonomía a la hora de definir los términos concretos del recorte, y asumiendo como argumento de autoridad la amenaza de la voracidad de los mercados.

A partir de aquí, la comedia nacional se dispara. El PSOE, asumiendo el ajuste que venía pidiendo desde hace tiempo la derecha; el PP colocándose cínicamente en el rol de defensor de los humildes. Y CiU representando el histriónico papel del nacionalista catalán que salva a la nación española de la irresponsabilidad de su derecha. Sería cómico si no fuera porque la situación es dramática para muchos ciudadanos.

Al inicio de la crisis se abrió una duda: era una oportunidad para una reforma del capitalismo que corrigiera los excesos que condujeron a este desastre o, al contrario, una consolidación del capitalismo de casino, fruto del desmesurado poder de las instituciones y de los agentes financieros. Ahora ya está claro que la vía reformista va camino de una nueva derrota. Es el triunfo de la idea de Hayek de que la justicia social sólo es un espejismo. Y de que no hay otra justicia que el crecimiento.

No hay proyecto económico socialdemócrata hoy en día en Europa. La derecha ha ganado porque su posición ideológica es clara: la política es principalmente economía. Hasta el punto de que da por buena la sumisión del poder político al económico.

El gran error · ELPAÍS.com

La izquierda no puede ganar porque no vence el que no está, el que no existe.