Publicaciones etiquetadas como impuestos

Publicado hace 4 meses

La subida de rentas del capital molestará a la clase media alta, e incluso muy alta, que siempre mimó el PP, a quienes Rajoy llamaba “los ahorradores” cuando Zapatero les subía —mucho menos que ahora— los impuestos. Pero a cambio iba a lograr un mensaje para los trabajadores: las rentas del capital también están afectadas. Claro que al final el dinero de verdad, dos tercios del total, sale de las rentas del trabajo. Y no se toca el de sociedades, donde tributa realmente la gente que tiene dinero. Pero el mensaje está ahí, y se puede repetir a partir de ahora con un martilleo constante en todo el entorno del Gobierno: “pagan más los que más tienen”.

Por eso, el PP decidió medir y hacer mucha política, estrategia. Toda la que les faltó, según critican muchos dirigentes socialistas, a Zapatero y Elena Salgado en mayo de 2010, cuando aprobaron congelar las pensiones —salvo las mínimas—, bajar sueldos de funcionarios y quitar los 400 euros de descuento del IRPF sin compensarlo con subidas a las rentas altas ni nada parecido. Y sin explicarlo. El PP ha hecho varias apuestas arriesgadas de corte socialdemócrata a las que Zapatero y Salgado no se atrevieron, en especial una subida muy importante a las rentas del capital o el IBI.

Publicado hace 1 año

El sector financiero ha sido sin duda el gran beneficiado del proceso de globalización. La liberalización acelerada de los mercados de capitales se ha traducido en un crecimiento exponencial de los intercambios financieros. Su volumen supera ya el 70% del PIB mundial, y sigue creciendo. El Banco Internacional de Pagos de Basilea aportaba un dato revelador: el mercado de divisas en abril de 2010 movía un volumen un 20% superior al de 2007, antes de la crisis. Esto significa que cada día se realizan operaciones cambiarias por valor de cuatro billones de dólares.

Pero solo un 2% llevaban asociados intercambios comerciales.

El FMI ha señalado recientemente que está el sector financiero está “insuficientemente gravado y es quizás demasiado grande”, por lo que propone medidas correctoras sobre “el exceso de beneficios” de la actividad financiera.

Tan solo en Estados Unidos, el rescate del sector financiero costó a los contribuyentes más de 700.000 millones de dólares. Sin embargo, los beneficios anunciados por la banca durante el primer semestre de este año rondan el billón de dólares a nivel global, sin que ello haya resultado en un aumento, cuando menos equivalente, en el acceso al crédito para las familias y las empresas.

El comportamiento irresponsable de determinados componentes del sector financiero ha estado en el origen de la crisis. Las medidas que se adopten han de ser progresivas y recaer de manera especial sobre quienes nos han conducido a este desequilibrio económico, contribuyendo al coste de la recuperación al mismo tiempo que se aborda una reordenación de fondo contra la especulación excesiva.

Una de las alternativas con mayor capacidad, por su potencial impacto recaudatorio, y por su efecto corrector, es la aplicación a nivel global de una tasa sobre las transacciones financieras internacionales (TTF). Una idea muy simple, pero muy efectiva: aplicando un impuesto muy pequeño (de solo el 0,05%) sobre todas las transacciones financieras internacionales podrían recaudarse más de 300.000 millones de euros anuales. Trasladado al escenario español, podrían recaudarse hasta 6.300 millones de euros anuales. La fuerza recaudatoria se acompañaría de una capacidad de reducción de la volatilidad del mercado al penalizar los movimientos rápidos y sucesivos. Su peso es insignificante para la inversión real, incentivando entonces sí las actividades productivas.

Considerando que se trata de una tasa minúscula, lo razonable es pensar que su limitado coste sea absorbido por los operadores mismos, dada la inercia de competitividad de los mercados, sin repercutir de manera directa sobre la ciudadanía ni sobre los intercambios comerciales.

Los recursos obtenidos se destinarán a reducir las desigualdades sociales a nivel internacional y contribuir a combatir la pobreza y los efectos del cambio climático. Este “dinero nuevo” debe ser complementario a los compromisos ya adquiridos de Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) y no deberán ser nunca una excusa para sustituir la meta de alcanzar el 0,7% del PIB nacional para cooperación.

Hace 30 años, en un momento de fuerte inestabilidad en los mercados cambiarios, James Tobin retomó el planteamiento inicial de Keynes de gravar los mercados especulativos de divisas. La aplicación de esta tasa sobre las transacciones en divisas estaba entonces esencialmente planteada con la intención de reducir su volatilidad. La TTF hoy viene a ser una versión actualizada al siglo XXI de la tasa Tobin, extendiéndola a todo tipo de transacciones financieras internacionales, con un gravamen más reducido, ajustado a la capacidad del mercado y a los nuevos soportes tecnológicos.

Publicado hace 1 año

El acuerdo entre el ministro de finanzas británico George Osborne y el de Suiza Hans-Rudolf Merz, estipula que Suiza recaudará impuestos para el Reino Unido sobre las cuentas británicas en el país helvético a cambio de que esas cuentas permanezcan anónimas.

Ambos países están negociando los detalles para la implementación de este acuerdo que, desde el punto de vista legal y económico es inusual, en tanto equivale a una amnistía impositiva y entrega a Suiza el papel de virtual recaudador impositivo.

Publicado hace 1 año

El 46% de los españoles comprenda, tolere o justifique el fraude fiscal. La encuesta ha pasado con más pena que gloria por la delgada urdimbre informativa del profundo agosto, pero fotografía con precisión el desarme moral e intelectual a que se ha visto sometido el compromiso tributario en España.

Después de dos décadas de delitos fiscales y administrativos de la clase política, erosión de la legitimidad de los impuestos directos perpetrada por los propios gobernantes y manipulación despectiva de la estructura fiscal para ganar votos, con centenares de miles de personas físicas que se han convertido en personas jurídicas, no es de extrañar que los ciudadanos supediten la obligación de pagar a Hacienda a “las circunstancias”; si vienen mal dadas, a quien primero hay que dejar de pagar es a la Agencia Tributaria.

Resulta que la tolerancia hacia el fraude crece conforme aumenta la edad productiva, pero hacia la cincuentena el contribuyente ve cada día que pasa con peores ojos la evasión fiscal. No es difícil construir la imagen de asalariados y profesionales que disculpan el fraude mientras sus ingresos y posibilidades de ascenso están en fase ascendente, y la de esos mismos asalariados convertidos a la ortodoxia fiscal conforme se aproxima la edad de jubilación. De nuevo las condiciones materiales condicionan la conciencia.

Nada comparable al modélico ejercicio de autoconocimiento que demuestran los empresarios. El 47% de los españoles declaran que los empresarios defraudan más a Hacienda; bueno, puede ser resentimiento. Pero la encuesta informa que el 35% de los empresarios consultados piensan que sus colegas defraudan más que el resto de los contribuyentes. ¿Lucidez, conciencia de clase o remordimiento? Como diría un jurista, confesión de parte no necesita prueba.

Publicado hace 1 año

Hace mucho que terminó la era de proclamar que bajar impuestos es de izquierdas. Las subidas son generales en Europa -la crisis obliga-, y España, con una presión fiscal más baja y un agujero considerable en las cuentas públicas, ya ha empezado a transitar por esa senda. El Gobierno acaba de subir el IVA y hace poco retiró la deducción de 400 euros y elevó la tributación sobre el ahorro, tabaco y alcohol; algunas comunidades han empezado a subir su tramo del IRPF a los más ricos, y la desgravación por la compra de vivienda se acaba este año.

España cerró 2008, el último año con datos disponibles, con una presión fiscal que está en los puestos de cola de Europa: el 33% (de cada 100 euros de riqueza que genera, una tercera parte va a parar a las arcas públicas). La media europea está lejos, cerca del 40%, y más aún las cifras de los países con un Estado del bienestar más desarrollado. Con un agravante: esa brecha se ampliará en 2009 y 2010. Los ingresos públicos en España han caído a plomo por la combinación de la crisis económica y el pinchazo inmobiliario. En el resto de Europa, salvo excepciones, ese derrumbe ha sido menos ruidoso.

“Si los ciudadanos quieren unos servicios públicos y unas infraestructuras de primera, debemos tener también unos impuestos homologables a los de Europa”.

Al PP le faltó tiempo para reaccionar. El vicesecretario de Comunicación del PP, Esteban González Pons, calificó a Zapatero de “chupasangres económico e impositivo de las clases medias”. Y señaló que si el PP gana las elecciones los impuestos se mantendrán e incluso bajarán selectivamente “porque cuando hay impuestos bajos, los ciudadanos generan mayor actividad económica y se acaba recaudando más”, pese a que la evidencia empírica demuestra todo lo contrario.

Publicado hace 1 año
One depressing aspect of American politics is the susceptibility of the political and media establishment to charlatans. You might have thought, given past experience, that D.C. insiders would be on their guard against conservatives with grandiose plans. But no: as long as someone on the right claims to have bold new proposals, he’s hailed as an innovative thinker. And nobody checks his arithmetic.
Publicado hace 1 año

Las reformas deben hacerse en tiempos de bonanza, pero siempre se acaban haciendo en momentos de crisis. Únicamente cuando no se dispone de otra alternativa se hace lo que se debería de haber hecho como una auténtica opción propia, cuando se disponía de margen para ello.

Tenemos por delante un periodo en el que simultáneamente los Estados van a tener que reducir los gastos y van a tener que aumentar los ingresos. Menos prestaciones y más impuestos. Sea cual sea el color político del partido o de la coalición de partidos que esté en el poder, es lo que va a ocurrir de forma inevitable.

Si hasta el momento las reacciones se han producido en los dos niveles superiores de nuestra fórmula de gobierno, ahora le ha llegado el momento a los inferiores. El programa de recorte de gastos y de aumento de ingresos también tiene que llegar a estos escalones.

El problema es de tal magnitud que va a resultar imprescindible una suerte de pacto de austeridad entre todas las administraciones públicas, a fin de corregir la trayectoria en gastos e ingresos de estos últimos 15 años.

Publicado hace 2 años
El laboratorio político y social chileno vive estos días un interesante debate sobre cómo pagar la reconstrucción. Se barajan una emisión internacional de deuda, utilización del fondo de reserva y, anatema para los neo Chicago boys en el poder, una subida de impuestos a las empresas. Piñera mostrará que no es rehén de la patronal. Pero al mismo tiempo, en un birlibirloque: lo que te retiro por un lado te lo devuelvo por otro, el Gobierno ultima una ley para compensar fiscalmente las donaciones empresariales dedicadas a la reconstrucción. La preeminencia de lo privado, la importancia de la cuenta corriente, del clasismo, es ley en el Chile de hoy. El país vive una exaltación de la iniciativa individual. Piñera cobija los rescoldos del pinochetismo.

El laboratorio privado · ELPAÍS.com

Un debate sobre quién debe pagar la reconstrucción de un país… Pues los que más ganan con la reconstrucción, sin duda!

Publicado hace 2 años

Op-Ed Contributor - Obama’s Drilling Plan Misses the Big Oil - NYTimes.com

Como se ve a continuación, la razón no es         producir independencia energética, sino generar impuestos que mitiguen el enorme déficit público americano.


The administration is trying to deflect criticism from environmentalists by pointing out that the decision should help reduce our dependence on foreign oil, create thousands of high-paying jobs and generate much-needed tax revenue. But Mr. Obama is being careful not to offer any specifics, and for good reason: estimating undiscovered resources in areas with little previous drilling is as much art as science; even the most optimistic projections concede that the amount of petroleum we’re talking about here is relatively minor; and while some jobs may be created fairly quickly, profits (and tax revenues) are going to come slowly.

The best estimates of the federal Mineral Management Service suggest that the three new drilling areas combined have 4.5 billion to 22 billion barrels of potential oil, and 13 trillion to 95 trillion cubic feet of natural gas. Considering that our current total estimated domestic reserves are 20 billion barrels of oil and 250 trillion cubic feet of gas, this sounds significant.

But this estimate of potential resources is misleading in a number of ways. Most important, the term “potential resources” refers to the amount likely to be discovered over a very long time, while our current reserves are those that have already been found but not yet tapped.

A more meaningful yardstick of potential in the new areas is the estimated undiscovered petroleum in all our domestic offshore areas, which amount to 40 billion barrels of oil and 200 trillion cubic feet of gas. And, unfortunately, there is always a possibility that little or no oil or gas will be found in the new sites, especially off the East Coast, where past exploration has been confined to a few unsuccessful wells decades ago.

But, as Keynes said, in the long run we are all dead. Production half a century from now is not very relevant to either politicians or policy makers. To think of near-term production levels and timing, we might want to consider the North Slope of Alaska, where drilling began in the 1960s; it contains the Prudhoe Bay field, which was found to have oil in 1968.

With estimated resources of about 25 billion barrels, this area looked like an answer to our prayers. Yet, between the inherent difficulty in extracting petroleum and opposition from environmentalists, serious production did not begin until the completion of the trans-Alaska pipeline in 1977, ramping up over a couple of years before falling to the current modest production of a bit less than 700,000 barrels a day.

If this history is any guide, we might get production of as much as one million barrels a day of oil from these newly released areas, but only after 10 to 15 years of effort. Clearly, the petroleum from the new areas isn’t going to offset our 12 million barrels a day of imports, and the tax revenues aren’t going to put a huge dent in a budget deficit in the hundreds of billions of dollars. Still, the plan makes a contribution on both fronts, and one that is almost pain-free.

Publicado hace 2 años

Alemania y Francia dieron ayer un espaldarazo a la creación de un mecanismo internacional para que sean los bancos quienes sufraguen sus propias bancarrotas.

los bancos alemanes ingresarán al año cerca de 1.200 millones de euros con el fondo, a razón del riesgo de cada institución: a más volumen y más riesgo, más contribución.

La tasa estadounidense es más ambiciosa: el Ejecutivo de Barack Obama prevé recaudar 90.000 millones de dólares (más de 65.000 millones de euros) en sólo 10 años.

De hecho, el Fondo Monetario Internacional debe presentar a finales de abril a los ministros de economía del G-20 varias proposiciones encaminadas a que los bancos contribuyan al reflotamiento del sistema financiero. Entre ellas figurará la creación de un mecanismo parecido al puesto en marcha por el Gobierno alemán.

Publicado hace 2 años
A small news item from Tracy, Calif., caught my eye last week. Local station CBS 13 reported: “Tracy residents will now have to pay every time they call 911 for a medical emergency. But there are a couple of options. Residents can pay a $48 voluntary fee for the year, which allows them to call 911 as many times as necessary. Or there’s the option of not signing up for the annual fee. Instead they will be charged $300 if they make a call for help.” Welcome to the lean years. Now it feels as if we are entering a new era, “where the great task of government and of leadership is going to be about taking things away from people.

Op-Ed Columnist - The Fat Lady Has Sung - NYTimes.com

¿Es que es la misión de los Gobiernos quitarle servicios a las personas?

Publicado hace 2 años
Un informe elaborado por un grupo de trabajo del FMI asegura que, en ciertas circunstancias, los controles de capital son un componente legítimo de la respuesta a una gran entrada de capital , una forma de frenar inversiones que pueden desestabilizar las economías mediante una apreciación excesiva de las monedas o la formación de burbujas de activos. Los países emergentes que tienen controles fiscales y regulatorios para frenar la entrada masiva de capitales han lidiado mejor con esos problemas que los que han mantenido la postura de la liberalización. Brasil anunció en octubre la imposición de esos controles, con la aplicación de un impuesto del 2% a las inversiones extranjeras en renta fija o variable tras una brusca apreciación del real. Varios países asiáticos estudian imponer controles.

El FMI acepta restricciones a la entrada de capital extranjero para frenar burbujas · ELPAÍS.com

Da igual, los ultraliberales se aferran a cerrar los ojos y a autoconvencerse de que el mundo se ha equivocado…

Publicado hace 2 años
El Gobierno, en su insistencia por describir la realidad con tonos angélicos, minimiza el drama, reafirmando la idea de que “la situación evoluciona lentamente hacia un menor deterioro”. Ni palabra de los grandes sacrificios que nos esperan, de las privaciones que tendremos que pasar para purgar la enfermedad. Si esto es así, si la cosa no está tan mal como la describen, ¿para qué ir entonces a un pacto de Estado? Si, por el contrario, tal y como afirma el PP, la situación es tan trágica y alarmante, si estamos al borde mismo del precipicio, ¿por qué no renuncian a imponer condiciones imposibles de cumplir, como no aumentar impuestos, y arriman lealmente el hombro para evitar el descalabro? ¿O por qué no dar ejemplo de drástica reducción del gasto público, empezando por las comunidades autónomas en las que gobiernan? El interés del Gobierno estriba en llegar a las próximas elecciones habiendo dado la impresión de que ha sido el artífice de la recuperación. La oposición del PP, por su parte, es plenamente consciente de que en caso de éxito no pueden ponerse ellos solos las medallas; y en caso de fracaso no se pueden desentender y echar la culpa al otro. ¿Y a nosotros, los ciudadanos, qué nos interesa? Pues, seguramente, que se nos hable claro. Cuanto más se tarde en imponer sacrificios, tanto mayores serán al final.
Publicado hace 2 años
La resaca va a ser dura. Pero no estoy de acuerdo con quienes dicen que España puede suspender el pago de su deuda. Ha mostrado signos de debilidad y los mercados han olido sangre. Pero España no es Grecia. Irlanda y Portugal están peor, y hasta el Reino Unido, Japón y EE UU afrontan una situación complicada. Para solucionar las crisis financieras lo normal es que se eleve con gran rapidez la deuda pública. No todas esas crisis acaban en impagos, pero la actual ha sido impresionante y ya empiezan a verse potenciales víctimas. Si un país pierde la confianza de los mercados lo acabará pasando mal. Seguro. España recortará gastos y subirá los impuestos indirectos. Es inteligente. España tenía que ganarse la credibilidad del mercado. Es un país desarrollado y su regulación bancaria ha sido excelente, por lo que le será relativamente más fácil el ajuste. Por otra parte, el derrumbe inmobiliario dificulta las cosas: la deuda ha crecido rápido y los tipos están subiendo. Los españoles no tienen más remedio que enfrentarse a unos impuestos más altos.
Publicado hace 2 años
Barack Obama quiere que su cruzada contra los beneficios masivos y las remuneraciones obscenas de la banca traspase fronteras. Por eso, el presidente de Estados Unidos quiere utilizar el G-20 y el Consejo de Estabilidad Financiera para conseguir que se extienda a otros países una tasa similar a la que él acaba de proponer para los bancos que operan en EE UU. Recaerá sobre todo en los bancos que tengan un mayor endeudamiento. No están sujetos al impuesto ni los recursos propios de calidad (capital Tier 1) ni otros pasivos como los depósitos. Esa fórmula, por tanto, beneficia a entidades como las españolas, dedicadas a la banca comercial o minorista, que no están muy apalancadas y que financian buena parte de su pasivo con depósitos de clientes. Penaliza más a la banca de inversión y a entidades que recurren en mayor grado a financiación mayorista. La tasa castiga más el riesgo que el tamaño. Europa es más partidaria de gravar las transacciones financieras con un instrumento similar a la tasa Tobin e imponer un impuesto del 50% a los sobresueldos elevados como han decidido París y Londres, opciones a las que Washington se opuso en el G-20. Además, algunos expertos europeos creen que el impuesto tiene fallos en su diseño que llevarían a una doble imposición en caso de generalizarse y recuerdan que buena parte de las operaciones con hipotecas subprime estaban fuera de balance, es decir, habrían quedado exentas del impuesto pese a su elevado riesgo.