Publicaciones etiquetadas como conflicto social

Publicado hace 3 semanas

Si las olimpiadas han de defenderse con misiles, ¿merece la pena celebrarlas?

(vía London Olympic preparations: Missile launchers in Blackheath - video | Sport | guardian.co.uk)

Publicado hace 3 semanas

Me parece una divertida forma de protestar ante la policía. Lástima que parece que a ellos no les hace ninguna gracia… A mí sí…

(vía May Day Around the World - In Focus - The Atlantic)

Publicado hace 3 semanas

¿Qué sentirá un policía cuando ve esto? Si no le entran ganas de dejar su trabajo y marcharse a casa (aunque no lo haga) yo empiezo a preocuparme…

(vía May Day Around the World - In Focus - The Atlantic)

Publicado hace 5 meses

De tanto salvar a los bancos me da miedo que la gente crea que solo existe una solución violenta. Y me da miedo que lleven razón.

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In San Francisco, Nick Galloro, of Berkeley, holds a sign during a rally against banking institutions as part of the Occupy Wall Street campaign in California, on September 29, 2011. (Reuters/Stephen Lam) (via 2011: The Year in Photos, Part 3 of 3 - Alan Taylor - In Focus - The Atlantic)

Publicado hace 6 meses

A picture taken with a thermal camera shows German police (foreground) guarding the train transporting Castor containers, which carry radioactive nuclear waste, during a stop in Neunkirchen near Saarbruecken, on November 25, 2011. (Reuters/Kai Pfaffenbach) (via Protesters Disrupt German Nuclear Waste Shipment - Alan Taylor - In Focus - The Atlantic)

Publicado hace 1 año

El tono vital de la sociedad española atraviesa un momento alarmante. Lo manifiesta el barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas CIS , que reitera la siguiente valoración: una mayoría piensa que la situación económica es mala o muy mala y que dentro de un año será igual o peor; la mayoría entiende también que la situación política es mala o muy mala y que dentro de un año será igual o peor; y cuando se pregunta cuáles son los principales problemas que tiene este país, se responde mayoritariamente que el paro, la situación económica y la clase política. Si se extendiese esta opinión más allá de la coyuntura provocaría en la ciudadanía una especie de nihilismo, la anomia en su intervención pública; en definitiva, el desafecto, que es una de las condiciones para que disminuya la calidad del sistema democrático.

El Informe sobre la Democracia en España (IDE), que edita la Fundación Alternativas, es una auditoría democrática, concebida por el Human Rigths Center de la Universidad de Essex y adaptada a nuestro país. Trata de evaluar la calidad de la democracia atendiendo a dos criterios básicos: la igualdad política y el control social, entendido este como el derecho de los ciudadanos a influir en las decisiones públicas y en el proceso político. Los dos últimos años la calidad de la democracia en España ha disminuido casi medio punto (del 6,2 al 5,8 sobre 10) y todos los indicadores ofrecen la misma tendencia descendente.

Pero hay dos campos en que esa tendencia se profundiza: economía y corrupción.

Es por ello que se considera imprescindible un gran acuerdo, un compromiso histórico entre las fuerzas políticas, económicas y sociales en torno a las iniciativas indispensables para el saneamiento y la reforma de la economía española. Hasta ahora, ha prevalecido el desgaste del contrario mucho más que el interés por el bienestar general de los ciudadanos. Las principales formaciones políticas no parecen haber entendido esta situación de excepcionalidad y emergencia.

Publicado hace 2 años

El ejemplo de la Administración rebajando el sueldo de los funcionarios acabará contagiando al resto de los asalariados, lo que los economistas llaman efecto demostración. “No cabe duda de que la negociación colectiva será mucho más moderada. Los salarios nominales han seguido subiendo con la crisis. Ahora se moderarán, lo cual equivale a una devaluación selectiva.”

Eso es devaluar en una economía sin capacidad para depreciar su moneda.

El ajuste retrasa la recuperación · ELPAÍS.com

Si no se ve en la sociedad en su conjunto (empresarios sobre todo) corremos grave riesgo de fractura social y caldos de cultivo de violencia.

Publicado hace 2 años

Antes de que la crisis azotara California, su economía, el empleo y los ingresos de la gente crecían todos los años. La prosperidad parecía no tener límites y la preocupación sobre un gasto público desbocado, que no podía ser cubierto por los ingresos, no estaba en la mente del californiano común. En cambio, lo que muchas y muchos seguían con más atención que el déficit público eran las andanzas de Paris Hilton, quien comenzó a llevar a Tinkerbell, su chihuahua, a todas partes, transformándolo así en uno de sus ornamentos. La gente se lanzó a comprar chihuahuas. Suponían que esos pequeños perros no daban demasiado trabajo, que comían poco y que su mantenimiento no era costoso. Pero resulta que los chihuahuas necesitan tanta atención como cualquier otro perro y que, de hecho, requieren de frecuentes visitas a los veterinarios, ya que son propensos a las infecciones dentales y a tener problemas cardiacos y óseos. Y esto cuesta dinero. Dinero que, cuando llegó la crisis, comenzó a escasear, obligando a los californianos a hacer “ajustes estructurales” a sus economías personales. Y lo primero que “ajustaron” fue a su chihuahua.

A Europa le va a pasar lo mismo. Durante el boom era fácil comprar sin preguntar mucho y adoptar estilos de vida basados en un ingreso que se antojaba seguro, estable y, ¿por qué no?, creciente.

Una vez que la crisis económica estalla, los países y las personas se ven confrontados a la triste pero intransigente realidad de tener que disminuir sus estándares de vida. Pero mientras que para algunos el ajuste consiste en abandonar a sus chihuahuas o eliminar gastos superfluos, otros muchos millones deben recortar gastos esenciales, como comida o medicinas, y vivir con menos de lo poco que ya tienen.

¿Cómo se distribuyen los costes del ajuste económico? ¿Entre qué grupos sociales, generaciones, regiones y sectores económicos se repartirán los recortes?

De aquí en adelante, gobernar en Europa significará distribuir reducciones de salarios, recortar programas sociales y eliminar obras públicas. Y mientras los más débiles y sin voz estarán sufriendo lo peor del ajuste, los grupos organizados (empresarios, sindicatos, banqueros, agricultores, agrupaciones regionales, asociaciones profesionales, etcétera) estarán ejerciendo enormes presiones para extraer del Estado subsidios y dádivas que protejan a sus miembros del impacto de las reformas.

Europa: ‘shock’ y chihuahuas · ELPAÍS.com

Un estilo de vida equivocado. ¿Habrá que enseñar dientes para recordar que no somos chihuahuas? ¿Ha llegado un momento en el que sociedad va a empezar a luchar contra sí misma?

Publicado hace 2 años
Cuando más asentada parecía la democracia, después de dejar atrás las partes más funestas del legado autoritario del franquismo, nuevas coacciones y amenazas nos hacen dudar de nuestro modelo político. Algunos poderes fácticos impiden mirar e investigar libremente nuestro pasado violento y, con ello, la reparación política, jurídica y moral de las víctimas de la Guerra Civil y de la dictadura. Y muchos políticos, además de no hacer nada frente a eso, muestran una actitud cínica ante la corrupción que les salpica, ufanos de la tutela tan segura que ejercen sobre su electorado. Los ciudadanos estamos muy distantes de los lugares de decisión política y los partidos políticos concentran el poder de forma excesiva en sus líderes y amigos más allegados. Nadie parece estar dispuesto a emprender cambios y reformas que mejoren la calidad de nuestra democracia, sitúen a las instituciones democráticas por encima de los intereses corporativos y partidistas y refuercen a la sociedad civil. Así está el patio.
Publicado hace 2 años
A falta de una oposición digna de la realidad, la revuelta democrática contra los usos autoritarios y el alud de leyes a medida de Silvio Berlusconi no podía sino ser virtual, surgir de la Red. Ahí nació el Pueblo Violeta Popolo Viola , que en estos meses ha reunido a 236.000 seguidores en Facebook. Si pinchan ahora la página, probablemente verán muchas más adhesiones. El fenómeno crece por segundos, a razón de 30 afiliados cada cinco minutos. Los violetas aspiran a demoler la cultura que paraliza al país: la partitocracia, la mafia (el día 13 han convocado el No Mafia Day en Calabria); la gerontocracia, los sindicatos, el Vaticano, la corrupción, el empleo precario… Un poco como Berlusconi, pero al revés, han terminado por dividir el mundo en dos: honestos y amorales. el Pueblo Violeta ofrece sobre todo desahogo e información. Cuelga viñetas y enlaces a vídeos críticos y satíricos; llama a boicotear a las empresas que se anuncian en las televisiones de Berlusconi; busca refugio en los clásicos (“el pastor intenta siempre convencer al rebaño de que los intereses de las ovejas y los suyos coinciden”, Stendhal), y mira al futuro con ambición: “Tenemos los ingredientes, desordenadamente repartidos y quizá invisibles. La magia consiste en conectarlos, agregarlos y crear una nueva civilización”, arenga Gianni Webstep. ¿Será el cosmopolita, dinámico, antipolítico y amorfo Pueblo Violeta una alternativa real a los males italianos? ¿Acabará fagocitado por una oposición conformista e incapaz de superar su pánico? ¿Los fichará Berlusconi? Difícil saberlo. Como decía Indro Montanelli, “los italianos sólo están dispuestos a hacer la revolución si los carabineros están de acuerdo”. Pero los violetas tienen mérito. Se han rebelado contra el clima de nepotismo, hipocresía, corrupción y desprecio a las reglas. Y todavía no han sucumbido al invencible triunvirato Casta-Iglesia-Televisión.
Publicado hace 2 años
El espontáneo estallido de rabia contra lo que amenaza ser el nuevo conservadurismo estadounidense se convirtió -con la rapidez que tiñe todo lo que sucede en la Red- en el movimiento Coffee Party USA (www.coffeepartyusa.com). “Despierta y reacciona”, es su eslogan. El crecimiento ha sido -está siendo en este momento- casi exponencial. El 1 de marzo, la página de Facebook de fans del Coffee Party tenía 40.000 miembros. Tres días después, el número sobrepasaba los 70.000. Ayer, contaba con casi 90.000 seguidores. Con simpatizantes en al menos 30 Estados -sobre el total de 50 de la Unión-, el Coffee Party acaba de llamar a movilizaciones y encuentros en todo el país para el próximo sábado. Annabel Park ocupa el cargo de coordinadora de facto del Coffee Party. Nacida en Corea del Sur, Park llegó a Estados Unidos con sus padres cuando tenía nueve años. “Claro que encontré racismo entonces”, ha declarado Park a los medios de comunicación, que estos días se han disputado su presencia en sus programas informativos. “Pero la mayoría de la gente era amable y la mayoría de la gente es buena gente”. “No me reconozco y no reconozco a Estados Unidos en la imagen que pinta el Tea Party”.

Los demócratas prefieren café · ELPAÍS.com

¿Cómo se neutraliza una red social ultraconservadora de tintes fascistas? Con otra red social! Y dejando el combate para las ideas, y no para las armas.

Publicado hace 2 años

Los cuatro 'terremotos' de Chile · ELPAÍS.com

el reloj de la torre que preside el campus se paró a las 3.29 de la mañana. Todavía señala la hora en la que arrancó el terremoto, de 8,8 grados en la escala de Richter. Con un pico de minuto y medio, el proceso total del movimiento sísmico se prolongó durante siete minutos, el más largo de la historia. Una marca que añadir a los 9,9 grados del seísmo de 1960, el más potente jamás registrado, ocurrido también en esta zona del país. Tanto en la costa de la región del Bío Bío, cuya capital es Concepción, como en lugares de la región del Maule como Constitución, 100 kilómetros más al norte, el océano causó más muerte y destrozos que el seísmo. En Concepción hubo cuatro seísmos: el terremoto, el maremoto, los asaltos a los supermercados y la psicosis. Del primero no avisó la tierra, del segundo no avisaron las autoridades, y los otros dos no supieron prevenirlos los responsables regionales. La otra cara de los saqueos es la red espontánea tejida por los vecinos para calentar agua en casa de quien tenía todavía cocina de gas, garantizar la comida de los niños, las medicinas de los enfermos o amasar pan con lo que alguien había conseguido en un barrio de mala fama. En una ciudad en la que no funcionaban los semáforos y tomada por las colas de coches en busca de gasolina y agua antes de que el toque de queda obligase a despejar las calles, el tráfico era más ordenado y bastante menos ruidoso que en Madrid o Barcelona un día laborable. A nadie se le escapa que la reciente avaricia constructora se saltó la estricta norma arquitectónica de un país que en los últimos 500 años ha sufrido 46 terremotos destructivos, es decir, de una intensidad superior a 7,5 grados.