Crear mitologías que te ayuden a explicar la naturaleza no lleva mucho tiempo. Minutos, si acaso. Y hay suficientes estímulos. Lo complicado no es explicar al hombre como animal religioso o místico. Lo complicado es explicarlo como animal científico, capaz de aproximarse a la realidad de un modo verdadero, que requiere largo tiempo de estudio y esfuerzo intelectual.
